Hemos estado 6 noches y Todo de 10, no podemos decir nada malo del lugar, ni del trato ni de la ubicación. Una maravilla, Fausto es un anfitrión maravilloso, atento y siempre responde con rapidez. La ubicación no puede ser mejor, en pleno trastevere pero una calle tranquila, fabuloso. Y el nidito una pasada, dispone de todo lo necesario y más, muy acogedor. Volveremos!